jueves, 9 de enero de 2014

"Entre comillas"



Cuatro paredes, ventanas cubiertas con bolsas y periódico, evitan que pueda ver los arboles moverse por las corrientes de aire, aproximadamente treinta personas, un profesor, tartamudo, científico frustrado, con su intento de convencer a otros que su clase es de lo más interesante, tal vez lo sea, pero dos horas escuchando solo su voz, no es divertido. Después de una hora de clase, o antes, la gente en el lugar comienza a cabecear, bostezar, recargar su cabeza al pupitre, y gente que tiene fija su mirada al frente, pero no entiende absolutamente nada.



Pronto esta clase se muestra fastidiosa, solo hay un sujeto sentado al frente que muestra interés, ¿O finge?, al menos es convincente.
 Ya pasando un tiempo que parece eterno, dirige más su clase hacia este hombrecito interesado, tal vez porque se ha dado cuenta que los demás no le toman importancia.
 A mí tampoco me interesa, ni me impresiona, por eso escribo esto.

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